Call for inputs to the report of the Special Rapporteur on human rights defenders to the 64th Human Rights Council

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Convocatoria para la presentación de aportes para el informe de la Relatora Especial sobre la situación de las personas defensoras de los derechos humanos al 64.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos

Plazo límite: 05 de septiembre de 2026

Propósito: Presentar información para el próximo informe temático, que se presentará en el 64.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos y estará dedicado a la salud mental y el bienestar psicosocial de las personas defensoras de los derechos humanos.
Antecedentes

La Relatora Especial sobre la situación de las personas defensoras de los derechos humanos invita a los Estados, las instituciones nacionales de derechos humanos, las organizaciones de la sociedad civil, las personas defensoras de los derechos humanos, los profesionales de la medicina y la salud mental, los académicos, las entidades de las Naciones Unidas, las organizaciones regionales, los donantes y otras partes interesadas pertinentes a que aporten sus contribuciones para un próximo informe temático que se presentará en el 64período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos sobre la salud mental y el bienestar psicosocial de las personas defensoras de los derechos humanos.

Las personas defensoras de los derechos humanos desempeñan un papel fundamental en la promoción y protección de los derechos humanos, las libertades fundamentales, los valores democráticos, la protección del medio ambiente y la justicia social. En el desempeño de su labor, las personas defensoras se ven expuestos con frecuencia a diversas presiones y riesgos, entre ellos amenazas, acoso, intimidación, vigilancia, criminalización, detención arbitraria, represalias, abusos en línea, desplazamiento y violencia. Estas experiencias pueden tener consecuencias significativas para su salud mental y su bienestar psicosocial.

El informe tiene por objeto examinar los retos a los que se enfrentan las personas defensoras de los derechos humanos a la hora de mantener su salud mental y su bienestar, identificar los obstáculos que impiden el acceso a un apoyo adecuado y destacar prácticas y medidas prometedoras que puedan contribuir a crear entornos propicios en los que las personas defensoras puedan llevar a cabo su labor de forma segura y sostenible.

La Relatora Especial agradece las contribuciones procedentes de todas las regiones y anima a que se presenten informes que reflejen las experiencias de las personas defensoras que trabajan en diversos contextos, incluidas las defensoras de los derechos humanos, las personas defensoras indígenas, las personas defensoras del medio ambiente y de los derechos sobre la tierra, las defensoras LGBTIQ+, las personas periodistas, las personas abogadas, las sindicalistas, la juventud defensora, las personas defensoras con discapacidad y las personas defensoras que operan en situaciones de conflicto, ocupación, crisis humanitarias o entornos autoritarios.

Preguntas clave y tipos de contribuciones/comentarios solicitados

Temas y preguntas clave

Se invita a las partes interesadas a abordar cualquiera de las siguientes cuestiones. No es necesario que las aportaciones respondan a todas las preguntas.

I. Comprender los efectos de la defensa de los derechos humanos —tanto a nivel individual como colectivo— sobre la salud mental y el bienestar psicosocial

  1. ¿Cuáles son los principales factores que afectan a la salud mental y al bienestar psicosocial de las personas defensoras de los derechos humanos en su contexto?
  2. ¿Cómo afectan a la salud mental y al bienestar de las personas defensoras las amenazas, la intimidación, la vigilancia, la criminalización, la detención arbitraria, las represalias u otras formas de violencia?
  3. ¿Cómo se manifiestan entre las personas defensoras la exposición acumulada y a largo plazo al estrés, el trauma, el agotamiento, el daño moral, el duelo, el aislamiento social, la pérdida de territorio, las barreras al acceso a la justicia y a la reparación, y otros factores, o el trauma secundario?
  4. ¿Existen manifestaciones concretas de los efectos sobre la salud mental a las que se enfrentan determinados grupos de las personas defensoras? ¿Dispone de información sobre formas específicas de estrés que afectan a las personas defensoras, como la ansiedad climática?
  5. ¿Cómo afectan los impactos en la salud física y mental a la capacidad de las personas defensoras para llevar a cabo su labor, apoyar a las comunidades afectadas, realizar actividades de defensa, participar en la vida pública y mantener su labor en materia de derechos humanos a lo largo del tiempo? Por favor, facilite ejemplos.

II. Factores estructurales y contextuales

  1. ¿Cómo contribuyen las condiciones jurídicas, políticas, sociales, económicas, culturales o de seguridad a los problemas de salud mental de las personas defensoras?
  2. ¿Cómo afectan la discriminación y las formas entrecruzadas de marginación al bienestar psicosocial de las personas defensoras?
  3. ¿Qué papel desempeñan las tecnologías digitales, el acoso en línea, las campañas de desinformación, la criminalización, las demandas estratégicas contra la participación pública (SLAPP) y la vigilancia a la hora de afectar a la salud física y mental de las personas defensoras?
  4. ¿Cree que el daño físico y psicológico se utiliza como parte de estrategias más amplias para restringir el espacio cívico, desalentar la defensa de los derechos humanos o socavar la movilización comunitaria? Por favor, facilite ejemplos.
  5. ¿En qué medida se dirige la violencia física y psicológica no solo contra las personas defensoras de los derechos humanos a título individual, sino también con el fin de generar un efecto disuasorio que debilite la acción colectiva, perturbe a las comunidades, desaliente la participación en la vida pública y socave los movimientos de derechos humanos?

III. Acceso al apoyo y la atención

  1. ¿Qué barreras impiden a las personas defensoras de los derechos humanos acceder a servicios adecuados de apoyo psicosocial o de salud mental?
  2. ¿Están dichos servicios disponibles, son accesibles, asequibles, culturalmente adecuados, tienen en cuenta el trauma y son confidenciales?
  3. ¿Qué dificultades específicas existen a la hora de acceder al apoyo para las personas defensoras en zonas rurales, entre los pueblos indígenas, las personas afrodescendientes, las personas con discapacidad, en situaciones de conflicto, en el exilio, en prisión o en situación de desplazamiento?
  4. ¿Cómo afectan las preocupaciones relacionadas con el estigma, la confidencialidad, la seguridad o la confianza a la búsqueda de ayuda?

IV. Respuestas organizativas y comunitarias

  1. ¿Qué medidas han adoptado las organizaciones de la sociedad civil, las redes, los colectivos, los pueblos indígenas, las organizaciones de mujeres o las instituciones para apoyar el bienestar de las personas defensoras?
  2. ¿Qué prácticas prometedoras existen en materia de atención organizativa, atención colectiva, apoyo entre pares, gestión de la carga de trabajo, planificación de la seguridad o políticas de bienestar?
  3. ¿Cómo pueden las prácticas de los donantes apoyar mejor la salud mental y el bienestar psicosocial de las personas defensoras?

V. Responsabilidades del Estado y marcos de protección

  1. ¿Qué políticas, leyes, programas o mecanismos institucionales se han desarrollado para proteger y apoyar la salud mental y el bienestar de las personas defensoras de los derechos humanos?
  2. ¿Cómo han incorporado estas medidas enfoques sensibles al género, interseccionales y otros enfoques diferenciados para abordar las necesidades específicas de los distintos grupos de las personas defensoras?
  3. ¿A qué retos se ha enfrentado el Estado a la hora de aplicar estas medidas y qué prácticas prometedoras o lecciones aprendidas pueden compartirse?
  4. ¿Han integrado los programas de protección o las instituciones nacionales de derechos humanos la salud mental y el apoyo psicosocial en su labor con las personas defensoras?
  5. ¿Qué medidas deberían adoptar los Estados para prevenir y hacer frente a los daños físicos y psicológicos que afectan a las personas defensoras de los derechos humanos y a su labor?

VI. Perspectivas médicas, clínicas y de investigación

  1. ¿Qué pruebas cualitativas y cuantitativas existen sobre los efectos en la salud mental asociados al trabajo en favor de los derechos humanos?
  2. ¿Qué lecciones pueden extraerse de la práctica clínica, la investigación o los enfoques de salud pública en relación con el trauma, la resiliencia, la recuperación y el apoyo psicosocial para las personas defensoras?
  3. ¿Qué lagunas persisten en la investigación, la recopilación de datos y la prestación de servicios?

VII. Recomendaciones

  1. ¿Qué recomendaciones concretas propondrías para:
  • los Estados;
  • las organizaciones internacionales y regionales;
  • Las instituciones nacionales de derechos humanos;
  • las organizaciones de la sociedad civil;
  • Donantes y actores filantrópicos;
  • Profesionales de la salud mental y proveedores de servicios;
  • El sistema de las Naciones Unidas
Tipos de contribuciones solicitadas

La Relatora Especial agradece:

  • Las comunicaciones por escrito.
  • Estudios de investigación y datos.
  • Estudios de casos y experiencias documentadas.
  • Evaluaciones de programas e intervenciones.
  • Documentos de política, leyes y reglamentos.
  • Publicaciones académicas.
  • Buenas prácticas y lecciones aprendidas.
  • Testimonios y experiencias vividas, incluidas las aportaciones anónimas cuando sea necesario por razones de seguridad.
Confidencialidad y protección

Se anima a los colaboradores a evaluar cuidadosamente los posibles riesgos de seguridad antes de compartir información.

Salvo que se solicite expresamente lo contrario y siempre que se ajusten a las normas y estándares de las Naciones Unidas, las aportaciones podrán publicarse en la página web del mandato, en el sitio web del ACNUDH, y podrá hacerse referencia a ellas en los informes.

La Relatora Especial acoge con especial satisfacción las comunicaciones que dan prioridad a la seguridad, la dignidad y el consentimiento informado de las personas defensoras de los derechos humanos cuyas experiencias se describen.

¿Cómo se utilizarán las contribuciones?

La información recibida servirá de base para el informe temático que la Relatora Especial presentará ante el 64.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos sobre la salud mental y el bienestar psicosocial de las personas defensoras de los derechos humanos. El informe identificará los nuevos retos, destacará las prácticas eficaces y formulará recomendaciones para reforzar los marcos de protección y los sistemas de apoyo a las personas defensoras en todo el mundo.

Próximas etapas

Las contribuciones/comentarios pueden enviarse por correo electrónico. Deben recibirse antes del 5 de septiembre de 2026 .

La Relatora Especial anima a todas las partes interesadas a que aporten sus contribuciones y acoge con especial agrado las propuestas de los las personas defensoras de los derechos humanos directamente afectados por las cuestiones abordadas en esta convocatoria.

Dirección de correo electrónico: hrc-sr-defenders@un.org

Asunto del correo electrónico: Convocatoria de contribuciones – Salud mental y bienestar psicosocial de las personas las personas defensorasde los derechos humanos

Límite de palabras o páginas: 2500 palabras

Formatos de archivo: PDF, Word

Idiomas aceptados: inglés, francés, español

Appel à contributions pour le rapport de la Rapporteuse spéciale sur la situation des personnes défenseuses des droits humains au 64e Conseil des droits de l’homme

Échéance

05 septembre 2026

Objet: Soumettre des informations pour le prochain rapport thématique, qui sera présenté à la 64e session du Conseil des droits de l’homme, et sera consacré à la santé mentale et au bien-être psychosocial des défenseur(e)(s) des droits de l’homme
Contexte

La Rapporteuse spéciale sur la situation des Personnes défenseuses des droits humains invite les États, les institutions nationales des droits de l’homme, les organisations de la société civile, les personnes défenseuses des droits humains, les professionnels de la santé physique et mentale, les universitaires, les entités des Nations Unies, les organisations régionales, les bailleurs de fonds et les autres parties prenantes concernées à soumettre des informations en vue de l’élaboration de son prochain rapport thématique, qui sera présenté à la 64e session du Conseil des droits de l’homme, et sera consacré à la santé mentale et au bien-être psychosocial des personnes défenseuses des droits humains.

Les personnes défenseuses des droits humains jouent un rôle essentiel dans la promotion et la protection des droits de l’homme, des libertés fondamentales, des valeurs démocratiques, de la protection de l’environnement et de la justice sociale. Dans l’exercice de leurs activités, ils sont fréquemment exposés à toute une série de pressions et de risques, notamment des menaces, des actes de harcèlement, d’intimidation et de surveillance, des poursuites pénales, des détentions arbitraires, des représailles, des abus en ligne, des déplacements forcés et des violences. Ces expériences peuvent avoir des conséquences importantes sur leur santé mentale et leur bien-être psychosocial.

Le rapport vise à examiner les défis auxquels sont confrontés les personnes défenseuses des droits humains pour préserver leur santé mentale et leur bien-être, à identifier les obstacles à l’accès à un soutien adéquat, et à mettre en avant les pratiques et mesures prometteuses susceptibles de contribuer à la création d’environnements propices dans lesquels les personnes défenseuses des droits humains peuvent mener à bien leur travail en toute sécurité et de manière durable.

La Rapporteuse spéciale accueille favorablement les contributions provenant de toutes les régions et encourage les contributions reflétant les expériences des personnes défenseuses travaillant dans des contextes divers, notamment les femmes défenseures des droits de l’homme, les personnes défenseuses autochtones, les personnes défenseuses de l’environnement et des droits fonciers, les personnes défenseuses LGBTIQ+, les journalistes, les avocats, les syndicalistes, les personnes jeunes défenseuses, les personnes défenseuses en situation de handicap et les personnes défenseuses intervenant dans des situations de conflit, d’occupation, de crises humanitaires ou dans des contextes autoritaires.

Questions clés et type de contributions demandées
Thèmes et questions clés

Les parties prenantes sont invitées à aborder l’une ou l’autre des questions suivantes. Les contributions ne doivent pas nécessairement répondre à toutes les questions.

I. Comprendre les répercussions de la défense des droits de l’homme – tant au niveau individuel que collectif – sur la santé mentale et le bien-être psychosocial

  1. Quels sont les principaux facteurs affectant la santé mentale et le bien-être psychosocial des personnes défenseuses des droits humains dans votre contexte ?
  2. Comment les menaces, l’intimidation, la surveillance, la criminalisation, la détention arbitraire, les représailles ou d’autres formes de violence affectent-elles la santé mentale et le bien-être des personnes défenseuses ?
  3. Comment l’exposition cumulative et à long terme au stress, aux traumatismes, à l’épuisement professionnel, aux blessures morales, au deuil, à l’isolement social, à la perte de territoire, aux obstacles à l’accès à la justice et à la réparation, ainsi qu’à d’autres facteurs ou à des traumatismes secondaires, se manifeste-t-elle chez les personnes défenseuses ?
  4. Existe-t-il des manifestations particulières des répercussions sur la santé mentale auxquelles sont confrontés certains groupes de personnes défenseuses ? Disposez-vous d’informations sur des formes particulières de stress affectant les personnes défenseuses, telles que l’anxiété climatique ?
  5. Comment les répercussions sur la santé physique et mentale affectent-elles la capacité des personnes défenseuses à mener à bien leur travail, à soutenir les communautés touchées, à mener des actions de plaidoyer, à participer à la vie publique et à poursuivre leur action en faveur des droits de l’homme sur le long terme ? Veuillez fournir des exemples.

II. Facteurs structurels et contextuels

  1. Comment les conditions juridiques, politiques, sociales, économiques, culturelles ou sécuritaires contribuent-elles aux difficultés en matière de santé mentale rencontrées par les personnes défenseuses ?
  2. Comment la discrimination et les formes croisées de marginalisation affectent-elles le bien-être psychosocial des personnes défenseuses ?
  3. Quel rôle les technologies numériques, le harcèlement en ligne, les campagnes de désinformation, la criminalisation, les poursuites abusives (SLAPP) et la surveillance jouent-ils dans l’atteinte à la santé physique et mentale des personnes défenseuses ?
  4. Pensez-vous que les atteintes physiques et psychologiques s’inscrivent dans des stratégies plus larges visant à restreindre l’espace civique, à décourager la défense des droits de l’homme ou à saper la mobilisation communautaire ? Veuillez fournir des exemples.
  5. Dans quelle mesure la violence physique et psychologique vise-t-elle non seulement les personnes défenseuses des droits humains à titre individuel, mais aussi à créer un effet dissuasif qui affaiblit l’action collective, perturbe les communautés, décourage la participation à la vie publique et sape les mouvements de défense des droits de l’homme ?

III. Accès à l’accompagnement et aux soins

  1. Quels obstacles empêchent les personnes défenseuses des droits humains d’accéder à des services de soutien psychologique ou psychosocial adéquats ?
  2. Ces services sont-ils disponibles, accessibles, abordables, adaptés à la culture, tenant compte des traumatismes subis et confidentiels ?
  3. Quels sont les défis spécifiques rencontrés par les personnes défenseuses des droits humains pour accéder à un soutien lorsqu’ils se trouvent en milieu rural, parmi les peuples autochtones, les personnes d’ascendance africaine, les personnes en situation de handicap, dans des zones de conflit, en exil, en détention ou en situation de déplacement ?
  4. Dans quelle mesure les préoccupations liées à la stigmatisation, à la confidentialité, à la sécurité ou à la confiance influencent-elles le comportement en matière de recherche d’aide ?

IV. Réponses des organisations et des communautés

  1. Quelles mesures les organisations de la société civile, les réseaux, les collectifs, les peuples autochtones, les organisations de femmes ou les institutions ont-ils adoptées pour favoriser le bien-être des personnes défenseuses ?
  2. Quelles sont les bonnes pratiques existantes en matière de prise en charge organisationnelle, de soutien collectif, d’entraide entre pairs, de gestion de la charge de travail, de planification de la sécurité ou de politiques de bien-être ?
  3. Comment les pratiques des bailleurs de fonds peuvent-elles mieux soutenir la santé mentale et le bien-être psychosocial des personnes défenseuses ?

V. Responsabilités de l’État et cadres de protection

  1. Quelles politiques, lois, programmes ou mécanismes institutionnels ont été mis en place pour protéger et soutenir la santé mentale et le bien-être des personnes défenseuses des droits humains ?
  2. Comment ces mesures ont-elles intégré des approches sensibles au genre, intersectionnelles et autres approches différenciées pour répondre aux besoins spécifiques des différents groupes de personnes défenseuses des droits humains ?
  3. Quels défis l’État a-t-il rencontrés dans la mise en œuvre de ces mesures, et quelles pratiques prometteuses ou quels enseignements tirés peuvent être partagés ?
  4. Les programmes de protection ou les institutions nationales des droits de l’homme ont-ils intégré la santé mentale et le soutien psychosocial dans leur travail auprès des personnes défenseuses ?
  5. Quelles mesures les États devraient-ils adopter pour prévenir et lutter contre les préjudices physiques et psychologiques affectant les personnes défenseuses des droits humains et leur travail ?

VI. Perspectives médicales, cliniques et de recherche

  1. Quelles données qualitatives et quantitatives existent concernant les répercussions sur la santé mentale liées au travail en faveur des droits de l’homme ?
  2. Quels enseignements peut-on tirer de la pratique clinique, de la recherche ou des approches de santé publique concernant les traumatismes, la résilience, le rétablissement et le soutien psychosocial des personnes défenseuses ?
  3. Quelles lacunes subsistent en matière de recherche, de collecte de données et de prestation de services ?

VII. Recommandations

  1. Quelles recommandations concrètes proposeriez-vous pour :
    • les États ;
    • les organisations internationales et régionales ;
    • les institutions nationales des droits de l’homme ;
    • les organisations de la société civile ;
    • les bailleurs de fonds et les acteurs philanthropiques ;
    • Les professionnels de la santé mentale et les prestataires de services ;
    • Le système des Nations Unies.
Types de contributions sollicitées

La Rapporteuse spéciale invite à lui faire parvenir :

  • Les communications écrites.
  • Des études et des données.
  • Des études de cas et des témoignages étayés.
  • Les évaluations de programmes et d’interventions.
  • Les documents d’orientation, les lois et les règlements.
  • Publications universitaires.
  • Bonnes pratiques et enseignements tirés.
  • Témoignages et expériences vécues, y compris des contributions anonymes lorsque cela est nécessaire pour des raisons de sécurité.
Confidentialité et protection

Les contributeurs sont invités à évaluer soigneusement les risques potentiels pour la sécurité avant de partager des informations.

Sauf demande contraire expresse et à condition qu’elles soient conformes aux normes et standards des Nations unies, les contributions pourront être publiées sur la page web consacrée au mandat sur le site du HCDH et pourront être mentionnées dans les rapports.

La Rapporteuse spéciale se félicite tout particulièrement des contributions qui accordent la priorité à la sécurité, à la dignité et au consentement éclairé des personnes défenseuses des droits humains dont les expériences sont décrites.

Comment les contributions seront-elles utilisées ?

Les informations reçues serviront de base au rapport thématique que la Rapporteuse spécial présentera à la 64e session du Conseil des droits de l’homme sur la santé mentale et le bien-être psycho-social des personnes défenseuses des droits humains. Ce rapport identifiera les nouveaux défis, mettra en avant les pratiques efficaces et formulera des recommandations visant à renforcer les cadres de protection et les systèmes de soutien destinés aux personnes défenseuses à travers le monde.

Prochaines étapes

Les contributions/observations peuvent être envoyées par courriel. Elles doivent être reçues avant le 5 septembre 2026 .

La Rapporteuse spéciale encourage toutes les parties prenantes à apporter leur contribution et accueille tout particulièrement les contributions des personnes défenseuses des droits humains directement concernés par les questions abordées dans le présent appel.

Adresse électronique : hrc-sr-defenders@un.org

Objet du courriel : Appel à contributions – Santé mentale et bien-être psycho-social des personnes défenseuses des droits humains

Limite de mots / pages : 2500 mots

Formats de fichiers acceptés : Word, PDF

Langues acceptées : anglais, français, espagnol

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