GINEBRA (23 de abril de 2026) – Una experta de la ONU* advirtió hoy sobre la compleja situación de seguridad que viven las personas defensoras de los derechos humanos en México.
“Durante los seis años de mi mandato, he recibido innumerables informes sobre graves agresiones contra personas que defienden los derechos humanos en México. Lamentablemente, persisten preocupaciones sobre la continuidad de los ataques”, manifestó Mary Lawlor, la Relatora Especial sobre la situación de los defensores de los derechos humanos.
“El gobierno ha tomado algunas medidas para hacer frente a este fenómeno, pero si bien se reconocen avances, estos continúan enfrentando desafíos estructurales.’’
La Relatora Especial puso la situación en el sur del país, en particular en el Estado de Chiapas, como ejemplo trágico.
“El Estado de Chiapas exhibe la variedad de riesgos y represalias a los que se enfrentan las personas defensoras en el país, y los grupos de personas defensoras que se hacen frente a riesgos especialmente elevados,” dijo Lawlor. “Vemos cómo se entrecruzan los intereses del crimen organizado, algunas autoridades públicas, y las grandes empresas, y cómo estos intereses generan una situación de inseguridad para quienes defienden los derechos humanos.”
La Relatora Especial destacó los casos emblemáticos de los asesinatos del sacerdote indígena tzotzil Padre Marcelo Pérez Pérez y el defensor de los derechos humanos maya tsotsil Simón Pedro Pérez López en 2024 y 2021; la detención presuntamente arbitraria del defensor de derechos humanos maya tzotzil Versaín Velasco García; los recientes allanamientos repetidos en las oficinas del Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova; y la inseguridad grave sufrida por las madres buscadoras locales.
“Los tres niveles del gobierno deben reafirmar su compromiso de trabajar con las personas defensoras y hacer frente a las causas fundamentales de la injusticia y desigualdad en la sociedad mexicana.”
La Relatora Especial invitó a las autoridades a explorar medidas apropiadas a las personas defensoras detenidas de manera arbitraria en el país, a proteger y reconocer a las personas que buscan a sus familiares desaparecidos como personas defensoras de los derechos humanos, y a respectar plenamente los derechos de los pueblos indígenas, incluido su derecho al consentimiento libre, previo e informado, en conformidad con el Convenio 169 del OIT.
La Relatora Especial está en contacto con el Gobierno en relación con estas preocupaciones y los casos individuales mencionados.
FIN
GENEVA (23 April 2026) – A UN expert* today warned of the complex security situation faced by human rights defenders in Mexico.
“During the six years of my mandate, I have received countless reports of serious attacks against human rights defenders in Mexico. Unfortunately, concerns persist around the continuation of attacks ,” said Mary Lawlor, the Special Rapporteur on the situation of human rights defenders.
“The government has taken some measures to tackle the phenomenon, but despite progress, these efforts continue to face structural challenges.”
The Special Rapporteur cited the situation in the south of the country – in particular in the state of Chiapas – as a tragic example.
“The state of Chiapas showcases the range of risks and reprisals faced by defenders in the country, and the groups of defenders who face particularly high risks,” Lawlor said. “We see how the interests of organised crime, some public authorities and big business intersect, and how these interests drive insecurity for those defending human rights.”
The Special Rapporteur highlighted the emblematic cases of the murders of the Tzotzil indigenous priest Father Marcelo Pérez Pérez and the Maya Tsotsil human rights defender Simón Pedro Pérez López in 2024 and 2021; the allegedly arbitrary detention of the Maya Tzotsil human rights defender Versaín Velasco García; the recent repeated raids on the offices of the Fray Matías de Córdova Human Rights Centre; and the serious insecurity faced by local “madres buscadoras” – women searching for relatives who have been disappeared.
“The three levels of government must reaffirm their commitment to working with human rights defenders and tackling the root causes of injustice and inequality in Mexican society.”
The Special Rapporteur invited authorities to explore appropriate measures for human rights defenders arbitrarily detained in the country, to protect and recognise those searching for their missing relatives as human rights defenders and to fully respect the rights of indigenous peoples, including their right to free, prior and informed consent, in accordance with ILO Convention 169.
The Special Rapporteur is in contact with the Government regarding these concerns and the individual cases cited.
ENDS