Lo que sigue se basa en una comunicación escrita por la Relatora Especial sobre la situación de las personas defensoras de los derechos humanos y otros expertos de la ONU. La comunicación fue enviada al Gobierno de México el 29 de diciembre de 2025. El Gobierno respondió el 24 de febrero de 2026.
Desde que se envió la comunicación, según la información recibida por la Relatora Especial, una persona fue detenido en el 22 de enero de 2026 e imputado con el homicidio calificado del defensor de los derechos humanos, el Sr. Bernardo Bravo Manríquez. La persona habría sido miembro de un grupo de delincuencia organizada. Sin embargo, según los informes, el caso penal no tiene en cuenta la labor en defensa de los derechos humanos del Sr. Bernardo Bravo Manríquez, sino que se centra únicamente en su vinculación con el crimen organizado. La narrativa del caso parece ser ajena a las causas estructurales y sistemáticas que no habrían sido atendidas. La Relatora lamenta que, en otros casos de asesinatos de los defensores de los derechos humanos en México, habría existido una tendencia similar a hacer demasiado hincapié en los vínculos con el crimen organizado, al tiempo que se ignora la relación con su labor de defensa de los derechos humanos.
Esta es una versión más corta de la comunicación original.
ANTECEDENTES
Tema: el asesinato del defensor de los derechos humanos, el Sr. Bernardo Bravo Manríquez.
El Sr. Bernardo Bravo Manríquez fue un productor de limón y un defensor de los derechos humanos laborales. En octubre de 2024, fue nombrado presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán (ACVA) en Michoacán, una agrupación gremial que representa a productores limoneros de la región, en particular frente a la violencia estructural ejercida por redes criminales que habrían operado mediante extorsión, control de precios e imposición de intermediarios. El Sr. Bernardo Bravo Manríquez habría denunciado públicamente las prácticas de extorsión y las condiciones de inseguridad. Además de dirigir el gremio, gestionó el espacio Tianguis Limonero, un mercado directo entre productores y empacadores, destinado a proteger a los productores del control ejercido por intermediarios ilegales. En 2013, el padre del Sr. Bernardo Bravo Manríquez fue asesinado en presunta represalia por denunciar la extorsión hacia productores de limón de la zona por parte de redes criminales.
ALEGACIONES
Desde al menos 2013, grupos armados en el Valle de Apatzingán, ubicado en la región de Tierra Caliente de Michoacán, habrían impuesto controles sobre los precios de venta de limones y aguacate, la contratación de mano de obra y el uso de empacadores, exigiendo cuotas por kilo producido o vendido. En este contexto, el sector agrícola en la región ha denunciado la inacción institucional y colusión de autoridades municipales o estatales con redes de intermediarios ligados al crimen organizado. En septiembre y noviembre de 2024, respectivamente, dos dirigentes citrícolas fueron asesinados.
En este clima de riesgo, el Sr. Bernardo Bravo Manríquez habría solicitado reiteradamente a las autoridades que le proporcionaran algún tipo de protección. En 2024, en respuesta a sus solicitudes, las autoridades estatales le habrían otorgado medidas de protección. Sin embargo, algunos meses después dichas medidas se redujeron de manera significativa.
En febrero de 2025, el Sr. Bernardo Bravo Manríquez habría denunciado amenazas al Tianguis Limonero, lo que habría provocado su cierre, para salvaguardar la integridad física de los productores.
El 14 de octubre de 2025, el Sr. Bernardo Bravo Manríquez habría sido uno de los convocantes a una protesta en Apatzingán – parte de una protesta a nivel nacional – en la que los productores habrían lanzado cajas de limones en la calle, en protesta contra los precios bajos y exigiendo a los tres niveles del gobierno acciones concretas para lograr precios justos: creación de un banco de desarrollo agrícola con facilidades de crédito; facilidades administrativas para la regulación de las concesiones de agua.
El 17 de octubre de 2025, el Sr. Bernardo Bravo Manríquez habría convocado públicamente a los productores de limón para que el siguiente lunes, el 20 de octubre, se reunieran por la mañana en el Tianguis de Limón para continuar con sus exigencias.
El 18 de octubre de 2025, el Sr. Bernardo Bravo Manríquez habría publicado un video en su página de Facebook, que tenía más de 13 mil seguidores, en el que habría dicho que “no estamos de acuerdo con los precios pagados al limón (…). No tienen sentido y lógica alguna para mantener a nuestros jornaleros, y nuestra mano de obra… No vamos a permitir el acceso a ningún corredor o ningún coyote que esté poniendo precios por la fruta que no es de él”.
El 19 de octubre de 2025, a las 11 am aproximadamente, el Sr. Bernardo Bravo Manríquez habría informado a su familia que se dirigía a Apatzingán. Habría estado acompañado de un elemento de escolta durante el trayecto desde Morelia hasta Apatzingán y al llegar al Tianguis Limonero, habría dejado de contar con el elemento. A las 14 horas, se habría dirigido a la comunidad de Cenobio Moreno, ubicada en la región de Tierra Caliente. El Sr. Bernardo Bravo Manríquez habría permanecido varias horas en Cenobio Moreno. Entre 21 horas y 21.40 horas, el vehículo del Sr. Bernardo Bravo Manríquez habría sido visto de regreso en Apatzingán por cámaras urbanas, la última vez que el vehículo se habría registrado en movimiento.
El 20 de octubre de 2025, el Sr. Bernardo Bravo Manríquez habría sido localizado sin vida dentro de su vehículo en la carretera entre la comunidad de Los Tepetates y Apatzingán. El hallazgo habría sido reportado por personas que habrían transitado por la zona y alertado a las autoridades locales. El cuerpo habría sido encontrado en el asiento del conductor y el motor del vehículo habría sido dejado encendido, posiblemente con el objetivo de simular que habría conducido hasta ese punto y fallecido. Su cuerpo habría presentado heridas de arma de fuego y signos de violencia, lo que habría indicado que el asesinato habría ocurrido la noche anterior. La Fiscalía General del Estado de Michoacán habría abierto una carpeta de investigación por homicidio calificado. En el transcurso del mismo día, las autoridades estatales y federales habrían informado sobre la detención de un presunto implicado, en posesión de un arma de fuego y señalado previamente por su participación en actividades de extorsión contra productores de la zona.
PREOCUPACIONES
En la comunicación, expresamos nuestra profunda preocupación por el asesinato del defensor de los derechos humanos, el Sr. Bernardo Bravo Manríquez, que tememos esté directamente vinculado con su labor legítima en defensa de los derechos humanos de los productores de limones de Apatzingán. Subrayamos la importancia fundamental de una investigación pronta, efectiva, exhaustiva, independiente y transparente, en conformidad con el Protocolo de Minnesota sobre la Investigación de Muertes Potencialmente Ilícitas (2016) con el fin de identificar a los responsables y garantizar la plena rendición de cuentas. Nos preocupa que la investigación realizada a la fecha pudiera no haber tenido suficientemente en cuenta el vínculo con su labor legítima en defensa de los derechos humanos. Nuestra preocupación se ve agravada por la información recibida que indicaría que el Sr. Bernardo Bravo Manríquez habría solicitado medidas de protección en los años antes de su asesinato, y que las medidas que finalmente habría recibido, se habrían reducido significativamente al cabo de algunos meses.
En este contexto, quisiéramos recordar y enfatizar las recomendaciones formuladas por la Relatora Especial sobre la situación de los defensores de los derechos humanos en su informe al Consejo de Derechos Humanos sobre los asesinatos y amenazas de muerte contra defensores de derechos humanos, en el que la Relatora señala que México es uno de los países con mayor número de asesinatos de defensores de derechos humanos.[1] Asimismo, recordamos que la Relatora Especial subrayó que los mecanismos de protección establecidos suelen no contar con los recursos suficientes o de que los Estados carecen de la voluntad política necesaria para protegerlos debidamente, y recomendó que los Estados protejan y mejoren los mecanismos de protección de los defensores de los derechos humanos existentes.[2]
[1] A/HRC/46/35, párr. 41
[2] Ibid, párr. 9, 104.